Yo soy de los que prefieren lo bueno conocido a lo malo por conocer.
Hace ya algún tiempo me adelantaba con esta reflexión:
El Edu escribió: ↑14 Nov 2024, 13:15
Hace ya unos cuantos años que las grandes corporaciones se dieron cuenta del filón que había aparecido y comenzaron su “especialización” y, como casi siempre ocurre con estas cosas, empezaron en USA. Un ejemplo de ello fue la adquisición por parte de Nestlé de la mítica cafetería y tostador Blue Bottle, pero también JAB Holdings compró a los tostadores estadounidenses Stumptown, a través de Peet's Coffee, e Intelligentsia. Desde entonces ha sido un no parar. En España, además de las nuevas gamas “specialty” de los horecas más salvajes, al igual que ha ocurrido con las cafeterías de “especialidad”, de las que hace poco comentaba que han salido como champiñones en otoño, también hay tostadores que están surgiendo de la nada. Así, se han incorporado a este mundo desde futbolistas hasta, copio textualmente, empresas de “Gestión administrativa y contable de inmuebles e inversiones” o “Agencia de gestión integral de márketing”. La primera, con sede social en una primera planta de un edificio de una calle residencial del barrio de Salamanca de Madrid, no duda de presentar como reclamo, entre otras, estas perlas huecas para cazar incautos.

Hace unos días, Andreas Felsen "Pingo", de Quijote Kaffee, comentaba que, en los 10 últimos meses han aparecido en Alemania más de 70 nuevos tostadores. Algunos, él los llama "pícaros", no dudan en decir ""Comercio directo Con mi empresa tostadora... Sólo proceso granos provenientes del comercio directo y justo. Conozco personalmente a cada agricultor y viajo regularmente a las plantaciones". Tiene 60 variedades distintas en su surtido. Y supongo que un montón de puntos de Lufthansa Plus
La moda del café, aunque tarde llegó a España, una vez aquí, todo el mundo quiere su trozo de pastel, generalmente en detrimento de los profesionales que hacen bien su trabajo. Por eso se han interesado en el negocio algunos fondos de inversión, a los que le da lo mismo vender pastillas Juanola, seguros de salud o café.
Al final, como defensa, no nos queda más remedio que desarrollar el olfato para evitar, en la medida de lo posible, caer en la trampa. Además de las "Red flags" que dice @contra, yo utilizo algunos truquillos:
- Si el principal reclamo es la palabra especialidad, salgo huyendo. No digo ya si escriben directamente Specialty
- Si citan puntajes en lugar destacado, los evito
- También los evito si los precios son sensiblemente más caros, o más baratos, que los de los cafés de tostadores con una amplia trayectoria profesional
- Miro la información de la empresa, historia, registro, etc.
- Me fio de la opinión de algunos compañeros del foro, no más de media docena
- Y, salvo algún caso extraño, compro lo que sé que no me va a disgustar.
Entre aconsejar bien y aconsejar mal hay un honrado término medio: no dar consejos